Los dos mecanismos que pagan por flexibilidad piden lo mismo en esencia: poder reducir consumo con poco aviso (12,5 minutos en el SRAD) y mantenerlo un tiempo (hasta 2 horas). Lo que sigue es lo que suele decidir si en este sector se puede.
Qué se puede mover
- Enfriadoras y bombas de calor
- Unidades de tratamiento de aire
- Recarga de vehículos eléctricos
A favor
- Subir un par de grados la consigna durante 2 horas apenas se nota.
- Los sistemas de gestión del edificio permiten automatizarlo.
- Encaja en la agregación: desde 0,1 MW de potencia contratada por instalación en el SRAD.
En contra
- Por sí solo rara vez llega a 1 MW: depende de un agregador o comercializadora.
- En hospitales hay zonas que no se pueden tocar.
- El confort de clientes o pacientes manda.
Antes de decidir, responde esto
- ¿Tu sistema de gestión acepta una orden externa?
- ¿Qué zonas se pueden reducir sin afectar al servicio?
- ¿Tu comercializadora agrega instalaciones como la tuya?
Con esas respuestas, la calculadora te dice si te compensa. Si quieres, cuéntanos tu caso.