Los dos mecanismos que pagan por flexibilidad piden lo mismo en esencia: poder reducir consumo con poco aviso (12,5 minutos en el SRAD) y mantenerlo un tiempo (hasta 2 horas). Lo que sigue es lo que suele decidir si en este sector se puede.
Qué se puede mover
- Compresores de cámaras y túneles de congelación
- Condensadores evaporativos y ventiladores
- Carga de baterías de carretillas
A favor
- La inercia térmica permite parar compresores sin romper la cadena de frío si se preenfría antes.
- Las activaciones suelen caer a última hora de la tarde, fuera de los picos de carga y descarga de muchos almacenes.
- Los compresores se controlan desde el autómata: la reducción puede automatizarse.
En contra
- Productos con márgenes de temperatura estrechos (farmacia, ultracongelado) dejan poco margen.
- Si coincide con una entrada de mercancía caliente, la cámara no aguanta.
- Hay que vigilar que la recuperación posterior no dispare un pico de potencia.
Antes de decidir, responde esto
- ¿Cuántos grados sube cada cámara en 2 horas sin compresores, con la puerta cerrada?
- ¿Puedes preenfriar antes de las franjas de servicio?
- ¿Tu autómata puede recibir una orden externa de reducción?
Con esas respuestas, la calculadora te dice si te compensa. Si quieres, cuéntanos tu caso.